Posted by: Dacil Acevedo
on Dec 13, 2010
“Querer que nuestras vidas cuenten para algo más es lo que nos motiva para ir más allá, tanto interna como externamente en nuestro lugar de trabajo. Y como hoy en día el mundo del trabajo, se ha ganado un lugar importante en nuestras vidas, el lugar donde nos desarrollamos laboralmente, está de hecho, convirtiéndose en nuestra comunidad….
El lugar de trabajo, como nunca antes, es cada día más, un lugar de acción clave donde la construcción del capital social pasa a ser una tarea explícita y cotidiana”
Sharon Capeling-Alakija
En “Foreword to Something to Believe In” (Greenleaf, 2003)
En septiembre del año 2000, la comunidad global participó de la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas. Allí se adoptaron los “Objetivos de Desarrollo del Milenio” como un números de metas específicas y medibles en ocho áreas estratégicas que permitirán el combate a la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, le degradación ambiental y la discriminación hacia la mujer.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio no podrán lograrse sin la movilización y el compromiso masivo de la ciudadanía y de todos los sectores implicados: ciudadanía, gobiernos, empresa privada, medios de comunicación, organismos internacionales, etc. Teniendo en cuenta que se calcula que la contribución económica del voluntariado sobre el PIB de los países en vías de desarrollo es de entre un 8-14%[1], sin duda una de las mejores maneras de lograr estos objetivos es incorporar el voluntariado en todos los sectores de actuación.
Posted by: Dacil Acevedo
on Dec 13, 2010
La competitividad y sostenibilidad económica, social y ambiental de las empresas, se ve favorecida cuando éstas incorporan en su plan de negocios, políticas y procedimientos las prácticas de responsabilidad social empresarial (RSE).
Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) representan en América Latina el 95% del sector corporativo, generan entre el 40-60% del empleo y contribuyen a un 30-50% del producto bruto interno en la región.
Las MIPYMES –por su naturaleza y escala- son en gran parte empresas familiares y están más inmersas en las comunidades donde operan. Esto implica que las prácticas de RSE que estas implementan, tienen un gran impacto en el nivel individual, familiar y comunitario. Sin embargo, el conocimiento y práctica de la responsabilidad social en el sector MIPYMES es aún escaso y parcial. La falta de recursos, de conocimientos, de incentivos y un reducido ámbito de actuación hacen que la adopción de la RSE no se dé, de manera espontánea, sobre todo a nivel externo y de allí su necesidad de fortalecer su promoción.
Posted by: Dacil Acevedo
on Dec 13, 2010
“Elijamos unir el poder de los mercados con la autoridad de los ideales universales.
Elijamos reconciliar las fuerzas creativas y emprendedoras de la empresa privada con las necesidades de los desfavorecidos y de las futuras generaciones…”
KOFFI ANNAN, Secretario General de las Naciones Unidas
I- Una apuesta por el desarrollo
Ser una empresa socialmente responsable implica una forma de hacer negocios, que se manifiesta en la ética de su accionar, su relación con la comunidad, el trato a los trabajadores y el respeto al medio ambiente. Respetar estos principios básicos hace a las empresas más competitivas en tanto generan un entorno de negocios que favorece la inversión, el desarrollo económico y la modernización.
La RSE es la forma de hacer negocios de manera sustentable en el siglo XXI. De acuerdo a las últimas investigaciones, la RSE es un valor agregado y una ventaja competitiva para las empresas en tanto genera valor económico, social y ambiental[1]. En lo económico, aumenta la competitividad y abre nuevos mercados. En lo social, aumenta el capital social de la comunidad y genera una ciudadanía responsable. En lo ambiental, promueve la protección del medio ambiente.
Posted by: Dacil Acevedo
on Dec 13, 2010
Este año, se celebra a nivel global el 10avo. Aniversario del Pacto Global. Es una buena ocasión para reflexionar los desafíos que Panamá tiene a futuro en la materia, sobre todo tomando en cuenta que fue país pionero en esta iniciativa al haber sido escogido entre los 10 países pilotos a nivel mundial para desarrollar una red local de Pacto Global, que dio inicio al movimiento de RSE en el país.
En éste sentido, en estos años, es mucho lo que se ha avanzado en Panamá en materia de RSE y muchos los desafíos que se presentan a futuro, a saber:
Posted by: Dacil Acevedo
on Nov 25, 2010
Los negocios inclusivos, son aquellos emprendimientos que además de generar beneficios empresariales, crean valor social y económico al integrar a personas de bajos ingresos y/o MIPYMES -de la base de la pirámide- como clientes, productores o proveedores. De esta manera, sin perder de vista el objetivo final de generar ganancias se contribuye a la reducción de la pobreza a través de la incorporación de familias de bajos ingresos a su cadena de valor en una relación ganar-ganar.
La estrategia de negocios inclusivos propone un modelo económico en el que el sector público/privado juega un rol relevante en la generación sostenible de inclusión económica a través de su potencial de generación de ingresos y empleos. Permite que las empresas y poblaciones de bajos ingresos, intercambien servicios y productos que generan valor para ambas partes en términos de: conocimiento, competitividad, calidad de materia prima, acceso a capital y desarrollo de nuevos mercados.
Posted by: Dacil Acevedo
on Nov 25, 2010
El voluntariado corporativo es una estrategia integral para la gestión de la responsabilidad social empresarial (RSE), en tanto promueve la alineación y coherencia entre la dimensión interna (colaboradores) y la externa (comunidad) de la misma.
El voluntariado corporativo permite visualizar de manera muy concreta el sentido de “buen ciudadano y vecino corporativo” de las empresas en las comunidades donde operan. En tanto, es una forma de garantizar la sostenibilidad e impacto de la inversión social de las empresas cuando, además de los recursos económicos, se aporta el seguimiento e involucramiento directo de los colaboradores en las comunidades y/u organizaciones beneficiarias.
Con el camino recorrido de las principales empresas multinacionales en el mundo en esta materia, en el 2006 se fundó el Consejo Mundial de Voluntariado Corporativo (GVC, por sus siglas en inglés). Este consejo es una iniciativa conjunta de la Asociación Internacional de Esfuerzo Voluntario (IAVE, por sus siglas en inglés) y de Business Leaders Forum.