Posted by: Dacil Acevedo
on Dec 13, 2010
La competitividad y sostenibilidad económica, social y ambiental de las empresas, se ve favorecida cuando éstas incorporan en su plan de negocios, políticas y procedimientos las prácticas de responsabilidad social empresarial (RSE).
Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) representan en América Latina el 95% del sector corporativo, generan entre el 40-60% del empleo y contribuyen a un 30-50% del producto bruto interno en la región.
Las MIPYMES –por su naturaleza y escala- son en gran parte empresas familiares y están más inmersas en las comunidades donde operan. Esto implica que las prácticas de RSE que estas implementan, tienen un gran impacto en el nivel individual, familiar y comunitario. Sin embargo, el conocimiento y práctica de la responsabilidad social en el sector MIPYMES es aún escaso y parcial. La falta de recursos, de conocimientos, de incentivos y un reducido ámbito de actuación hacen que la adopción de la RSE no se dé, de manera espontánea, sobre todo a nivel externo y de allí su necesidad de fortalecer su promoción.