La sustentabilidad genera ventas

La sustentabilidad le conviene al negocio, al planeta y a los consumidores.

Adquirir un buen producto o servicio en la actualidad ya no es suficiente. Ahora las personas buscan invertir en empresas que se alineen con sus valores, pero… esto no es todo.

También buscan que el modelo de negocio de estas empresas se base en impulsar el desarrollo sostenible, así como en abordar algunos de los desafíos más importantes a nivel mundial.

Este interés por la responsabilidad que tiene una marca con el mundo y la sociedad, ha despertado en los grupos de interés como clientes, proveedores e inversores, una necesidad por replantear sus hábitos de consumo en distintas áreas.

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Muchas personas están dispuestas a cambiar sus hábitos para balancear el consumo y reparar el daño ocasionado a lo largo de estos años y sobre todo, hacerles ver a las marcas que la sustentabilidad genera ventas y mejora el mundo.

La sustentabilidad genera ventas

De acuerdo con el Dr. Matt Johnson, profesor de Hult International Business School y fundador del blog de neuromarketing Pop Neuro, hay evidencia acumulada de que los consumidores se ven afectados por la sostenibilidad percibida de una marca.

Además, diversos estudios señalan que los consumidores están dispuestos a pagar más por aquellos productos de una marca sostenible sobre una marca competidora no sostenible.

El valor y la facilidad de compra continúan siendo los principales impulsores de las decisiones de compra, pero la sostenibilidad se está convirtiendo en un factor más importante.

Dr. Matt Johnson, profesor de Hult International Business School.

Una encuesta de 2019 realizada por Hotwire señala que cerca del 47% de los internautas a nivel mundial habían abandonado productos y servicios de una marca que violaba sus valores personales, incluso la parte ambiental encabezó esa lista.

Una simple decisión con mucho impacto

Para el Dr. Johnson la compra de productos caros que son respetuosos con el medio ambiente de alguna manera puede ayudarnos a compensar la culpa que sentimos por nuestros gastos.

Una parte de nosotros se siente culpable por el dinero que estamos gastando en un nuevo Prius, por ejemplo, pero el hecho de que sea un producto que tiene un ángulo ecológico nos ayuda a sentirnos mejor con la compra.

Dr. Matt Johnson, profesor de Hult International Business School.

Empero, para muchos compradores, elegir un producto sostenible es una prioridad personal, y quieren que la gente lo sepa.

A esta practica se le llama Social Signaling, que hace referencia a que en ocasiones compramos ciertas cosas por lo que dicen de nosotros a las personas que nos rodean.

Las personas adquieren bolsos de diseño no solo porque les gusta el estilo, sino también por el mensaje que le dan al mundo cuando tienen uno y el estatus social que imbuye el producto.

Una muestra de ello es una encuesta de 2007 en la que se menciona que los propietarios de automóviles de la marca Prius, informaron con orgullo que las razones principales para comprar el automóvil son porque hace una declaración personal y muestra al mundo que a su propietario le importa.

La sostenibilidad va más allá de una postura

Además de dar una postura, la sostenilidad adoptó fama de ser cara y poco accesible. Yael Aflalo quiere romper con esta idea y compartir que no lo es y que en cambio, está relacionado con un menor uso de residuos y materiales, lo que en realidad puede conducir a ahorros.

Hay algunos aspectos de la fabricación responsable y mejores materiales que pueden conducir a que las cosas sean aún más accesibles.

Con los precios más accesibles en productos que han demostrado provenir de fuentes sostenibles, la posibilidad de atraer más personas aumenta y se vuelve todavía más rentable el centrar los esfuerzos en ser una marca socialmente responsable y sostenible.

Esta oportunidad de ampliar el mercado de la sostenibilidad está impulsando alianzas con organizaciones que les permitan a las empresas abordar algunos de los desafíos a nivel mundial como erradicar la pobreza, el uso de fuentes responsables, consumo más consciente y más.

Es posible que no todos estemos listos para reducir de golpe nuestros armarios o que no podamos dejar de comer carne ni conducir al trabajo, pero podemos modificar estos hábitos y poco a poco encontrar mejores maneras de llevar nuestra rutina hacia una más sostenible y con ella la de las empresas.

Fuente: Expok