¿Qué es Resiliencia Organizacional?

La resiliencia organizacional es la capacidad de una organización para responder a una situación problemática, con frecuencia inesperada. Ser resiliente se ha convertido en una de las capacidades más apreciadas ante la muy problemática evolución de la pandemia de la covid-19. Adicionalmente, una empresa puede mostrar resiliencia en cómo responde a un desastre natural como una inundación o un terremoto, a una situación financiera de quiebra, o a un cambio legal restrictivo, por ejemplo. En esta entrada queremos aclarar el concepto de resiliencia organizacional, ofrecer algunos ejemplos de empresas resilientes e identificar planteamientos claves para conseguir resiliencia en las empresas.

A Qué se Refiere Exactamente la Resiliencia Organizacional

El concepto de resiliencia deriva originalmente del mundo de la psicología, donde el interés principal es la forma en que las personas pueden dar respuesta a situaciones difíciles. En las empresas, las personas tienen un papel importante en la respuesta a las situaciones difíciles, pero también hay que considerar que otros elementos colectivos propios de una organización juegan también un papel en la respuesta, como sus activos o la propia estrategia y estructura organizativa.

El interés sobre la resiliencia organizacional se extiende a partir de los años 80 cuando varias investigaciones ponen de manifiesto la rigidez de las organizaciones cuando una amenaza externa debería impulsarlas a cambiar. Algunas de las reacciones más habituales que se dan en la empresa cuando aparecen problemas graves son: dificultad para que alguien quiera responsabilizarse del problema, retraso en la toma de decisiones, y falta de recursos o capacidades para poner en marcha acciones poco habituales.

Importancia y Ejemplos de Resiliencia Empresarial

Aquella organización que es capaz de reaccionar a una situación problemática consigue una ventaja competitiva relevante frente al resto cuando un problema grave afecta a todas. Algunas empresas que constituyen el paradigma del éxito hoy nos pueden servir también de ejemplos para ilustrar como su resiliencia les sirvió para superar una situación que parecía abocarles al fracaso. Nos centramos en dos:

  • Lego estuvo a punto de desaparecer ante la imparable evolución de los juegos tecnológicos que llevó al cierre a muchas empresas jugueteras tradicionales. Sin embargo, la empresa se apoyó en la innovación y calidad, unidas a un enfoque a temáticas y personajes populares del cine y ocio, para conseguir una progresiva ampliación de productos para clientes de distintas edades.
  • Netflix nació como una empresa de envío de películas a distancia. Internet y la TV por cable llevaron al cierre a la práctica totalidad de las empresas que alquilaban películas y ha ido deteriorado seriamente la rentabilidad de los cines. Netflix detectó una oportunidad en la tecnología “streaming” y además ha ido desarrollando sus propios contenidos para convertirse en una de las empresas de más crecimiento en los últimos años.

lego

 

En general, es importante identificar las características generales de las organizaciones que le pueden facilitar su resiliencia. Aunque no hay un consenso completo al respecto, existen tres rasgos que suelen considerarse entre los más importantes ante cualquier situación problemática:

    1. Innovación. Es difícil salir de un problema serio haciendo exactamente las mismas cosas que la empresa hacía antes del problema.
    2. Flexibilidad. Las personas y las estructuras son con frecuencia rígidas, pero la rigidez se agudiza ante el miedo a la situación de riesgo. Sin embargo, precisamente esos momentos son los que requieren cambios urgentes. Por tanto, la flexibilidad es especialmente clave para ser resiliente.
    3. Liderazgo. El líder juega un doble papel:  Establecer unos objetivos ambiciosos y diferentes y, al tiempo, ser capaz de embarcar a todas las personas de la organización en conseguirlos.

Ser resiliente es tremendamente positivo para la competitividad de una empresas. Sin embargo, es una capacidad muy complicada de obtener porque depende de muchos y heterogéneos factores y, además, los momentos de crisis son precisamente los más difíciles para que una organización reaccione en forma atinada. En general, flexibilidad, liderazgo, e innovación son claves para poder contar con resiliencia organizacional.

 

Fuente:
Empresas y Futuro Sostenible