Claves para la Gestión de la Reputación

Uno de los activos clave para cualquier empresa u organización es su reputación. De ella dependen los comportamientos favorables, como hablar positivamente, recomendar, solicitar empleo, o, por supuesto, comprar los productos de una empresa.

«Vivimos en una era donde la reputación corporativa es una moneda invaluable. Con la velocidad del mundo digital, cada acción y palabra pueden tener un impacto significativo en cómo se percibe una marca. Es nuestra responsabilidad como líderes de empresa asegurarnos de que nuestra reputación se construya y mantenga con integridad y transparencia.» sostiene Monique de Saint Malo, CEO de Stratego.

De acuerdo con nuestro aliado estratégico Reputation Lab, la reputación corporativa es el resultado del conjunto de percepciones, juicios y valoraciones que tienen los distintos grupos de interés sobre una empresa u organización.  

Dichas percepciones son construidas a través de 3 vías: las experiencias personales, la comunicación de la empresa y lo que terceros (medios, generadores de opinión y redes sociales) dicen de la empresa.  De allí que no es posible hablar de una única reputación, sino que una empresa tiene tantas reputaciones como grupo de interés.

En lo que llamamos en la actualidad la  economía de la reputación, las percepciones que los grupos de interés tienen sobre una empresa ejercen un impacto directo y cada vez más alto en los resultados de negocio. 

Es por ello, que la gestión de este valioso activo intangible ha sido incorporado en la agenda de los comités de dirección de las empresas y ha ganado un lugar entre los KPI’s estratégicos. Para ello, las empresas necesitan un sistema objetivo y homogéneo para medir su reputación entre cada uno de sus grupos de interés clave y así  disponer de indicadores para su gestión. 

En un mundo cada vez más digital y conectado, la reputación requiere una atención y un cuidado constantes. La viralización del contenido y la proliferación de plataformas de desinformación  mantiene a los equipos de gestión de la reputación en un estado de alerta constante .

Frente a estos nuevos retos, las empresas necesitan estrategias sólidas y dinámicas para construir y fortalecer su reputación, y no solo para gestionar crisis. Una reputación sólida puede funcionar como un escudo, generando confianza entre los grupos de interés, quienes estarían dispuestos a conceder el beneficio de la duda cuando se escucha una noticia negativa sobre una empresa, proporcionando un grado de protección frente a posibles crisis.

En Stratego, valoramos  la reputación como uno de los principales activos de las empresas. Nos comprometemos con nuestros clientes a utilizar todo nuestro talento y experiencia para ayudar a construir, fortalecer y proteger este activo invaluable. Una reputación sólida puede facilitar a las empresas a navegar las aguas turbulentas de una crisis, manteniendo la resiliencia de su marca y asegurando su continuo crecimiento y éxito.


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